driving face
No le gusta nada cómo conduce su dueño, pero ¿qué puede un rostro hacer al respecto?… sólo poner cara de circunstancias.
Rostreadora: jungmee
No le gusta nada cómo conduce su dueño, pero ¿qué puede un rostro hacer al respecto?… sólo poner cara de circunstancias.
Rostreadora: jungmee
A este rostro le encanta sentir el viento en la cara, encontrar la solución al laberinto invisible entre los coches, llegar el primero… ir en moto, vaya.
Rostreador: al
Este rostro está tan harto de que le toquen las narices -literalmente- cada dos por tres, que lleva planeando secretamente pillar un resfriado y contagiar a todo el vagón… ¡estáis avisados!
Rostreador: al

Este rostro está en la barandilla de entrada a muchas bocas de metro de Madrid.
Tiene esa expresión trágica porque justo junto a él hay otro igual y nunca en la vida han podido acercarse y tocarse aunque llevan toda la vida mirándose.
En definitiva, una tragedia metropolitana.
Rostreador: erredé
Se pasa el día guiñándole el ojo a los transeúntes… ¡pero no perdona ni un minuto a los coches!
Rostreador: palomares

Dedicado especialmente a todos los que hablan para el cuello de la camisa…
Rostreador: al (por cierto, si no lo habéis hecho aún, ¡comprad su último libro aquí! Me lo agradeceréis, os lo aseguro)
Rostro escondido saltando la comba from rostros escondidos on Vimeo.
Hace un tiempo fui a una exposición de arte y me encontré con este simpático rostro al que le gusta jugar a la comba… ¡casi me echan de la exposición por ponerme a saltar con él!
Rostreadora: ari

¿Qué les habrá dicho la fotógrafa a estos rostros-pensamientos para que todos estén mirando a cámara?
Rostreadora: Paquita (si estáis pensando en convertir el balcón en un huerto urbano, ¡no os perdáis su blog!)